Veinte nuevos buitres negros vuelan en libertad en la Sierra de la Demanda

La asociación GREFA, encargada del programa de reinserción de estas aves, ha puesto en libertad a veinte buitres negros en la Sierra de la Demanda.

18 octubre 2021

Buitres negros en La Sierra de la Demanda // Crédito: elmundoecologico

Veinte buitres negros, trece hembras y siete machos, han recobrado la libertad y han pasado a formar parte de la incipiente colonia de esta especie que se ha formado en la Sierra de la Demanda, ha informado la asociación GREFA, encargada del programa de reinserción de estas aves en zonas donde habían desaparecido. 

Al emprender los primeros vuelos con los emisores GPS que portan para facilitar su seguimiento, estas aves se han unido a los más de medio centenar de ejemplares ya liberados desde 2017 en la zona de reintroducción de la especie habilitada en el municipio de Huerta de Arriba (Burgos). 

La iniciativa parte del Proyecto Monachus, liderado por GREFA, que gracias al marcaje con emisores GPS de esas aves está siguiendo sus movimientos por la zona de suelta durante las primeras horas de su vida en libertad y podrá rastrear los desplazamientos que emprendan a partir de ahora. 

Hábitat en la Sierra de la Demanda 

“Lo ideal es que los buitres negros que acabamos de liberar no se vayan de la zona de suelta, pero si se alejan de ella en sus movimientos dispersivos, esperamos que regresen en algún momento para reproducirse”, ha indicado el biólogo Iván Peragón, responsable del Proyecto Monachus de GREFA en la Sierra de la Demanda. 

Unos treinta buitres negros liberados en años anteriores permanecen asentados en esta zona de reintroducción, a los que se suma un número variable de ejemplares procedentes de otras colonias, entre catorce y veinte, que se han acabado fijando a la incipiente población creada gracias a estas reintroducciones. 

De hecho, desde este año sobrevuelan la Sierra de la Demanda dos buitres negros nacidos en 2021 en la zona, donde no ocurría algo así desde hace más de medio siglo. 

Estos nacimientos son un hito en el proceso de consolidación de la primera colonia reproductora de buitre negro en tiempos recientes en el ámbito del Sistema Ibérico. 

Tras la apertura de la puerta del jaulón de aclimatación al amanecer, los veinte buitres negros fueron saliendo para iniciar su vida en libertad, bajo la mirada y seguimiento de un equipo de GREFA asistido por agentes medioambientales y forestales de Castilla y León y La Rioja. 

Casi todos los buitres negros liberados han sido cedidos por diferentes comunidades autónomas (Castilla y León, La Rioja, Cantabria, Asturias, Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid) y proceden en su mayoría de centros de recuperación de fauna silvestre donde ingresaron en su momento por diferentes motivos. 

Hay cinco de ellos que tienen un origen diferente, ya que han nacido en el centro de cría en cautividad de la especie que GREFA tiene en Majadahonda (Madrid). 

La colaboración con el Proyecto Monachus de la Junta de Castilla y León y del Gobierno de La Rioja ha permitido el trabajo conjunto en favor del buitre negro en la Sierra de la Demanda. 

También ha dado su apoyo la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, así como las compañías Red Eléctrica de España y EDPR, entre otros organismos y entidades. 

Un ejemplo es la Reserva de Boumort (Lleida), en el Pirineo Catalán, donde se ha creado una colonia de más de sesenta ejemplares y casi veinte parejas reproductoras, de las que ha nacido medio centenar de pollos desde el inicio del proyecto hace más de diez años. 
 

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