Ruta de ecoturismo por los mejores castillos de ensueño de España

Desde el Alcázar de Segovia hasta el Castillo de Butrón en Bilbao, España cuenta con 10.257 castillos inventariados pero existen cerca de unos 20.000.

26 noviembre 2021

Mejores castillos de ensueño de España

El otoño es la mejor época del año para poder transportarnos al pasado, la caída de hojas deja paisajes de ensueño con colores especiales. Los castillos siempre nos trasladan a historias de amor, de aventuras inigualables, de lucha. En España inventariados por la Asociación Española de Amigos de los Castillos, tenemos 10.257 pero existen cerca de unos 20.000.  

Por eso desde ecoturismo.com y dado que la época del año es la adecuada os proponemos que os abriguéis, preparéis vuestra armadura o mejor vestido y despejéis vuestra mente para hacer ecoturismo a través de una maravillosa ruta por los mejores castillos de ensueño que tenemos en España.   

1. Alcázar de Segovia 

Alcázar de Segovia

El Alcázar de Segovia // Crédito: alcazardesegovia.com

En la ciudad de Segovia, pasando el acueducto a mano izquierda, nos encontramos con el Alcázar. La forma de los tejados y de las torres nos recuerda a los típicos castillos alemanes. Cuenta la leyenda que Walt Disney se inspiró en el Alcázar de Segovia a la hora de crear el majestuoso castillo de la princesa Cenicienta. Y es que este está considerado como uno de los monumentos más importantes y conocidos de la ciudad segoviana. El Alcázar se muestra como el símbolo de la ciudad vieja de Segovia, Patrimonio de la humanidad por la Unesco.  

Durante su larga historia, ha tenido funciones de palacio real, prisión estatal, academia militar y un centro de artillería. Hoy en día es utilizado como museo donde alberga el archivo histórico más antiguo de las Fuerzas Armadas de España. 

El castillo se alza sobre un cerro en la confluencia de los ríos Eresma y Clamores.  Fue construida como fortaleza árabe hasta que Alfonso VI la reconquistara. Durante la Edad Media, el Alcázar se convirtió en una de las residencias favoritas de los Reyes de Castilla, en especial de Alfonso X El Sabio. 

2. Castillo de Peñafiel 

Castillo de Peñafiel

Castillo de Peñafiel // Crédito: turismopenafies.es

En la localidad de Peñafiel en lo alto de una colina nos encontramos este curioso castillo que sigue la forma de la loma en la que se encuentra, dando como resultado un aspecto de barco.  

El Castillo de Peñafiel comenzó a levantarse en el siglo X, aunque su aspecto actual es producto de las importantes intervenciones que tuvieron lugar durante los siglos XIV y XV. Esta fortaleza medieval fue declarada Monumento Nacional en 1917 y en la actualidad se ha convertido en todo un emblema para el enoturismo de la Ribera del Duero, al encontrarse ubicado en su patio sur el Museo Provincial del Vino. 
 
Peñafiel constituyó junto con su castillo un punto fundamental en la línea defensiva del Duero, tanto para cristianos como para musulmanes allá por los siglos IX y X. Desde el cerro, el castillo dominaba los valles de los ríos Duero, Duratón y Botijas, y protegía a la población. 

El Museo Provincial del Vino se instaló en el Castillo de Peñafiel en el año 1999 y desde ese momento recibe una media de 100.000 visitas al año, unos números que han convertido a esta fortaleza en ‘lugar de peregrinación’ para los amantes del turismo cultural y del enoturismo. 

3. Castillo de Bellver 

Castillo de Bellver

Castillo de Bellver // Crédito: infotourmallorca

El castillo de Bellver se encuentra a 3 km de Palma de Mallorca. Fue construido para albergar la corte real de Jaime II de Mallorca, combinando la función de palacio y castillo.  

Lo más llamativo es su forma circular, única en España. Es circular tanto su muralla como su patio interior. Las tres torres adosadas a la muralla son también circulares, así como la torre del homenaje. 

El edificio y el bosque fueron cedidos por el Estado al Ayuntamiento de Palma en 1931, que lo convirtió en sede del Museo de Historia de la Ciudad y de la Colección Despuig de escultura clásica. Al mismo tiempo, en él se desarrollan numerosas actividades culturales y lúdicas organizadas por el Ayuntamiento de Palma. 

4. Palacio Real de Olite 

Palacio Real de Olite

Palacio Real de Olite // Crédito: mipueblolee

Pasamos al Palacio Real de Olite obra del rey Carlos III «el Noble» y el emblema más representativo del viejo Reino de Navarra. Se decía que el castillo tenía tantas habitaciones como días el año. El derroche económico, creativo y del capricho de los monarcas, le convirtió en palacio de ensueño, como no, tenía que estar en nuestra lista. 

Aún con el deterioro progresivo que sufrió a lo largo de los siglos, llegó a tener unos jardines colgantes como los de Babilonia, con flores y plantas traídas de todo el mundo, además de un zoológico, todavía hoy en día nos podemos hacer una idea de lo que fue este palacio de cuento de hadas. 

5. Castillo de Manzanares el Real 

Castillo nuevo de Manzanares el Real

Castillo de Manzanares el Real // Crédito: manzanareselreal.org

Dentro de la comunidad de Madrid, muy cerca de la Pedriza, nos encontramos con el Castillo de Manzanares el Real, uno de los castillos mejor conservados de Madrid, tanto por fuera como por dentro. 

También conocido como castillo de los Mendoza o castillo nuevo de Manzanares del Real. Es un palacio-fortaleza del siglo XV y que fue construido sobre una antigua iglesia románica-mudéjar que quedó integrada en el mismo. En 1931 fue declarado Monumento Histórico-Artístico. Aunque es propiedad del Ducado del Infantado, la administración corresponde a la Dirección General de Turismo de la Comunidad de Madrid.  

El castillo perteneció a los Duques del infantado, que lo construyeron en época de los Reyes Católicos. Entre sus paredes se han rodado películas como El Cid Campeador, Alejandro el Magno, La caída del Imperio Romano, Espartaco, Salomón y la reina de Saba. 

6. Castillo de Butrón 

Castillo de Butrón

El castillo de Butrón // Crédito: dosmochilasymedia

El castillo de Butrón nos traslada a la Edad Media, a las guerras banderizas entre diferentes bandos. Está situado en Gatika, a medio camino entre Bilbao y San Juan de Gaztelugatxe sobre una colina, encima de unas rocas, y rodeado de un bosque centenario.  Es de origen medieval, aunque fue remodelado en el siglo XIX para sumarle una innegable cuota de fantasía. El castillo fue concebido más como un pasatiempo y atracción visual que como una vivienda habitable.  

Está situado en un enclave privilegiado con abundante flora y fauna. Como dato curioso, las paredes del castillo tienen un grosor de unos cuatro metros. Aunque ahora mismo se encuentra cerrado y se trata de un castillo en venta, hace algún tiempo fue utilizado como espacio hotelero. 

7. Castillo de Coca 

Castillo de Coca

Castillo de la Coca // Crédito: segoviaunbuenplan.com

Nuevamente en la provincia de Segovia, en la villa de Coca, nos encontramos este castillo, que sorprende ya que su construcción no se realizó siguiendo parámetros militares, sino dando plena libertad a sus arquitectos, en especial a los alarifes mudéjares. En sus muros y salones interiores, algunos de los mejores creadores del arte mudéjar y renacentista dejaron huella. 

El castillo de Coca fue propiedad de la corona de Castilla y fue pasando por muchas manos, hasta que al final termino en propiedad de la Casa de Alba y cedido por la misma al Ministerio de Agricultura de España, el castillo de Coca está considerado como una de las mejores demostraciones del arte gótico-mudéjar en España.  

Su construcción se llevó a cabo sobre el meandro del río Voltoya. El material que destaca es el ladrillo, no solo utilizado para su construcción, sino también como decoración. Hay que destacar la puerta rejada, la torre del homenaje con su escalera de caracol y la sala de armas. Actualmente es una escuela de capacitación forestal. 

8. Castillo de los templarios 

Castillo de los templarios

Castillo de los templarios // Crédito: ponferrada.org

Declarado Monumento Nacional Histórico Artístico en 1924. El castillo de los templarios comenzó a construirse en el siglo XIII sobre lo que anteriormente había sido un castro prerromano, y posteriormente una ciudadela romana. Fue entregado a la orden del temple como regalo por la defensa del camino de Santiago, pero la persecución de la orden y su posterior disolución, hizo que fuera donada nuevamente. 

Su exterior conserva el estilo original medieval, gruesos muros de piedra y una espectacular puerta de acceso. Para entrar en el castillo ha de cruzarse el foso que lo rodea por el lugar que ocupaba el antiguo puente levadizo, y finalmente cruzar una gran puerta de madera flanqueada por dos torreones. El castillo original tuvo 12 torres que reproducían las formas de las constelaciones. 

9. Castillo de la Mota 

Castillo de la Mota

Castillo de la Mota // Crédito: castillodelamota.es

En Medina del Campo, encontramos otro castillo importante no solo por su arquitectura, sino por un sinfín de historias que encierra. En este castillo de la Mota, Juana La Loca tuvo un ataque de locura queriéndose marchar del castillo y llegar corriendo hasta Flandes para reunirse con su esposo Felipe, cosa que no pudo hacer ya que se encontraba encerrada en el castillo, como si fuera la princesa Rapunsel. 

De igual modo, otro de los personajes relacionados con el Castillo de la Mota fue Cesar Borgia, conocido por su saga familiar los Borgia, que estuvo preso hasta 1506 en su torre del homenaje. 

Hoy en día la fortaleza es propiedad de la Junta de Castilla y León, y en ella se compaginan dos usos diferentes: la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León utiliza las instalaciones interiores para realizar cursos, conferencias y otras actividades culturales de diversa índole; mientras que la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Medina del Campo desarrolla el uso turístico de la fortaleza. 

10. Castillo de Almodóvar del Río 

Castillo de Almodóvar del Río

Castillo de Almodóvar del Río // Crédito: tegustaviajar.com

El castillo de Almodóvar del Río, situado sobre un montículo junto al río Guadalquivir, muy cerca de la población de Almodóvar del Río, en Córdoba. 

La fortaleza se construyó en época musulmana. Con la decadencia del califato y las luchas entre los reinos de Toledo y Sevilla, pasó a manos cristianas. Posteriormente, durante los reinados de Pedro I y Enrique II, fue convertida en residencia real. Y más tarde pasó a la Orden de Calatrava y de Santiago. 

La fortaleza musulmana destaca por su torre del homenaje y la de la Escuela. Todo ello adornado por almenadas con formas piramidales. Además, posee una variedad de elementos, tales como el patio de armas, los aljibes, las escaleras e incluso pasadizos.  

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